Era el
campeón, abría la temporada en su estadio y no defraudó. El Bayern de Múnich de
Guardiola obtuvo sus primeros tres puntos en la Bundesliga tras vencer por 3-1
al Borussia Mönchengladbach con goles de Robben, Mandzukic y Alaba. Para el M’Gladbach
marcó Dante en propia puerta.
Guardiola
alineó a Neuer, Lahm, Boateng, Dante,
Alaba, Schweinsteiger, Kroos, Robben, Müller, Ribéry y Mandzukic, y el inicio fue el esperado: el Bayern dominaba a pesar de los
intentos del Borussia de presionar y robar rápido. Pero fueron 15 minutos los
que le bastaron para ponerse 2-0 gracias a los goles de Robben y Ribéry.
Esa parece
ser la línea que seguirá este Bayern, la que tenía el año pasado y que tan bien
le funcionó. Arrasar a su rival a base de velocidad y calidad. Laterales muy
ofensivos, un centro del campo con una buena mezcla de talento y potencia,
Schweinsteiger como ancla y un delantero centro clásico. Sin embargo, esa
superioridad es un arma de doble filo: la relajación tras el 2-0 fue evidente,
y quizá sea su mayor rival. Seguro que Guardiola trabajará para que esto no
suceda.
A nivel
individual se antoja necesario destacar a Robben y, sobre todo, a Ribéry. El
francés dio una exhibición en el ataque muniqués, especialmente en la primera
mitad. Todo balón peligroso pasaba por él. Si es capaz de mantener ese nivel
todo el año, los laterales rivales lo van a pasar bastante mal.
A todo esto
hay que sumar otras cosas como la participación de Götze cuando esté listo, o
el gran fondo de armario con el que cuenta el Bayern. Además, el cambio de
Rafinha por Müller en la segunda parte dejó otro de los detalles del partido:
Guardiola quiere que Lahm participe en el centro del campo cuando sea
necesario.
En
definitiva, el Bayern ganó pero tendrá que mejorar algunas cosas. Que estemos
en el inicio de temporada y que cuenten con un nuevo entrenador hacen que esto
sea entendible y justificable.
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